Mi música****

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viernes, 19 de junio de 2009

Capítulo 1- La primera señal

Una cosilla, el texto que stá en lila está escrito desde el punto de vista de Iria y el azul desde el punto de vista de Laura. No os preocupeis, hoy tengo el cap. 9 lo prometo.
Por Iria
Cuando me despeté todo estaba tranquilo, por lo que me imaginé que mis padres ya se habían ido y que Laura aún dormía.
Me levanté con cuidado de no despertarla y me dirigí a la cocina a por uno de esos bollos que siempre conpra mamá.
Laura, mi mejor amiga, como todos los fines de semana, se había quedado a dormir. Hoy era domingo y mañana empezaría el colegio por lo que a la noche tendrá que irse a su casa.
Yo estaba preparando el Cola-Cao cuando mi amiga gritó de repente, lo que me hizo gritar a mi también, y por lo cual se me calló el Cola-cao en mi vestido nuevo.
Subí furiosa, y algo preocupada, a la habitación, donde laura se encontraba literalmente paralizada.
-Laura-dije ahora muy enfadada, después de mirar por todo el cuarto y sin encontrar la causa de su miedo.-¿Qué ocurre? Gracias a ti he manchado mi carísimo vestido nuevo, así que ya puede ser importante.
Por laura
No me di cuenta de que estaba gritando hasta que iria, medio preocupada, medio enfadada, entró en la habitación y me preguntó que me pasaba.
Quería contarle el mal sueño que había tenido, pero no podía. Simplemente no podía. Era todo demasiado terrible cómo para contarselo a alguien.
Iria, al ver que no respondía, me cogió por los hombros y me zarandeó hasta que volví a la realidad.
-.Laura, Laura!!
-Iria..., para quieres?.. que voy a vomitar de tanto vaivén- conseguí decir.
Ella, ya más tranquila, me soltó.
-Que pasó?
No. No podía contarle nada. No podía preocuparla. Lo más importante, no sabía como, pero sabía que no debía hablar de aquello a nadie.
-Nada, solo un mal sueño

Por iria
No fue hasta unos instantes más tarde cuando me di cuenta de que me estaba ocultando algo, pero decidí no insistir y cambié de tema.
Decidí hablarle de la fiesta del próximo lunes.
-¿Vas a llevar el vestido negro?
-Si, pero de todas formas aún tengo que comprar los zapatos.
-Vale. Yo necesito un vestido nuevo y también unos zapatos a juego.
-Y hay que pedir cita en la pelu, que ya sabes que siempre está a tope y no encontramos sitio.
Por Laura
Me alegré mucho de que cambiara de tema.
No soportaba ocultarle cosas, pero presentía que ella no debía saberlo, y yo era una de esas personas que siguen su instinto, de hecho él nunca me ha fallado.
Tanto nos metimos en la conversación sobre la fiesta que acabé dejando a un lado la horrible pesadilla.
La fiesta, pensé emocionada. me encantaba esa fiesta.
Era la primera del año, de hecho celebraba eso, el inicio del curso.
Era nuestra celebración favorita, por que era como un baile de máscaras.Tú no abías con quien ibas a ir. Mediante un sorteo se elejían las parejas. Era todo al azar. Y todo era, sobre todo, tan misterioso y romántico... siempre iba con la esperanza de encontrar a mi principe azul.
-laura, Iria, a comer- nos llamó la madre de mi amiga.
-Si ya vamos- le respondimos.
Después de comer fuimos a dar un paseo y alas 6:00 me fui a mi casa, pensando, de nuevo, en mi chico ideal.


jueves, 11 de junio de 2009

Introducción

Hola!! Bueno, como ya les dije q empiece esta historia no quiere decir q abandone la otra, solo voy a repartir el tiempo entre las dos, además ahora ya llegan las vacaciones y tengo más timepo libre¬¬¬..
Esta historia es obra mia y de Iria, no olviden agradecerle a ella tambien, q aún me va a acusar de plagiadora XDXD, jjj
Espero que les guste ..
Sueños imposibles
Estábamos en clase, escuchando los buenos días (en mi colegio lo llamamos así, es que a través de un megáfono cada día un profesor cuente una historia o nos hable sobre algún tema interesante…) con Xavi, mi profesor de matemáticas, cuando la voz del profesor se interrumpió.
Todos estallamos en risitas tontas, ya sabéis, por burlarse de que seguramente el profesor que estaba dando los buenos días le había dado al botón que no era y lo había apagado.
-Bueno, esperemos un poco a ver si es que hay un problema de conexión o algo así, antes de empezar la clase.-dijo Xavi.
Pasaron unos minutos y Sara se levantó de su silla, cómo impulsada por un resorte. Todos nos quedamos mirándole confusos.
-Tenemos que marcharnos, es la muerte- dijo.
Algunos estallaron en risas y los demás le miramos con cara de ``Niño, tu eres tonta o eres tonta ´´
-Es la muerte- insistió con escepticismo y una mezcla de horror y miedo se pintó en su cara.
En ese momento pasó por el pasillo una chica sangrando y gritando.
Buscamos a Xavi en busca de ayuda, pero no estaba.
Nos pusimos histéricos y salimos corriendo de la clase.
Iria y yo fuimos por la dirección que llevaba a las escaleras interiores, que llevaban al cine. Desde el cine había una puerta trasera hacia la calle, seguro que no había nadie allí para cerrarnos el paso, por que dudaba que alguien que no fuera del colegio pudiera saber cómo llegar.
Los demás estaban tan escandalizados que no pensaban, no buscaban la salida más segura, sino la más rápida.
Y esa era la que llevaba al patio, justo de donde había salido la niña llena de sangre. Era lógico que el o los asesinos estuvieran allí.
Es increíble como el miedo puede nublar la inteligencia, pensé.
Tratamos de hacerles entrar en razón, de detenerlos, pero no nos escucharon.
Le dedicamos una mirada triste a nuestros compañeros que, sin saberlo, estaban yendo hacia su propia muerte.
Al llegar al vestíbulo del cine, y cuando yo ya me dirigía a la salida, Iria dijo:
-Laura, espera, creo que escucho voces en la sala del cine.
Agudicé los oídos y oí unas voces, pero no podía descifrar lo que decían.
-Es verdad.
-¿Vamos a ver?- preguntó Iria.
Las dos nos revolvimos nerviosamente.
Me mordí el labio. No estaba segura. Mi instinto me gritaba ``corre, escóndete, sal de aquí ´´, pero mi lógica me decía ``tienes que ir a ver, pueden ser niños que no se enteraron de lo que pasaba, tu deber es advertirlos de que tienen que salir de aquí ´´.
-Uff… no sé, tengo un mal presentimiento…
-Yo también-coincidió ella.
-Venga, tía, tenemos que ser valientes…
-Aii… de acuerdo.
Cogidas de la mano y con el corazón en un puño, nos acercamos a la puerta de la sala y la abrimos.
Lo que descubrimos nos impactó tanto que dimos un salto hacia atrás.
¿Queréis saber lo que vimos? Sí, claro que sí.
-Lau… están todos, todos…
-..decapitados- terminé yo.
Queríais saber lo que vimos, pues ahora os lo voy a contar.
Todos nuestros amigos, compañeros e incluso algún que otro primo segundo estaban degollados y sentados en las butacas, empapadas de sangre. Las paredes también estaban salpicadas por aquel funesto líquido rojo.
La película, en blanco y negro, y las voces apagadas y distantes de sus protagonistas le daban un efecto muy escalofriante a la situación.
Intuimos, más que vimos, que alguien estaba observándonos y nos volteamos.
Sólo alcanzamos a ver como unas alas negras desaparecían tras la puerta.